Smile and Carpe Diem

Would you know my name if I saw you in heaven ?
Will it be the same if I saw you in heaven?
I must be strong, and carry on because I know I don't belong here in heaven~

~Eric Clapton


~ Our love is like the wind... I can't see it, but I can feel it ~*

sábado, septiembre 04, 2010

Carpe Diem


Oh Capitán, mi Capitán:

nuestro azaroso viaje ha terminado.
Al fin venció la nave y el premio fue ganado.
Ya el puerto se halla próximo,
ya se oye la campana
y ver se puede el pueblo que entre vítores,
con la mirada sigue la nao soberana.

Mas ¿no ves, corazón, oh corazón,
cómo los hilos rojos van rodando
sobre el puente en el cual mi Capitán
permanece extendido, helado y muerto?

Oh Capitán, mi Capitán:
levántate aguerrido y escucha cual te llaman
tropeles de campanas.
Por ti se izan banderas y los clarines claman.
Son para ti los ramos, las coronas, las cintas.

Por ti la multitud se arremolina,
por ti llora, por ti su alma llamea
y la mirada ansiosa, con verte, se recrea.

Oh Capitán, ¡mi Padre amado!
Voy mi brazo a poner sobre tu cuello.
Es sólo una ilusión que en este puente
te encuentres extendido, helado y muerto.

Mi padre no responde.
Sus labios no se mueven.
Está pálido, pálido. Casi sin pulso, inerte.
No puede ya animarle mi ansioso brazo fuerte.
Anclada está la nave: su ruta ha concluido.
Feliz entra en el puerto de vuelta de su viaje.
La nave ya ha vencido la furia del oleaje.
Oh playas, alegraos; sonad, claras campanas
en tanto que camino con paso triste, incierto,
por el puente do está mi Capitán
para siempre extendido, helado y muerto.

~Walt Whitman


viernes, agosto 27, 2010


No llores por lo que fue.
Ríe por lo que es.
Sonríe por lo que será
Y grita por lo que dejó de ser.

Misterio Misterioso.


Trabajo para Taller de Producción Lingüística

Rayo de sol dorado,
color de la mantequilla,
tan rica como una vainilla.
¿Por qué chillas?
-
¿Qué pensarán de nosotros en Japón?
Sueño pesado como un bombo.
Si querés podés comer jabón,
pero prefiero el jamón.
-
Un árbol.
Un árbol, una pera.
Un árbol, una pera, un río.
Tan sombrío, como alguien que espera.
¿Gracioso?
-
Me extraña.
Tus ojos tan brillantes.
Tu boca prometedora.
Tu instinto asesino.
Me extraña, araña.

sábado, agosto 21, 2010

Don't ever go.


Era una tarde de otoño. Los árboles se reflejaban en el rio y la brisa corría por mi rostro. Caminaba por un lado del rio, recuerdo que me sentía en paz conmigo misma.
A lo lejos avisté el castillo y emprendí viaje. Cuando llegué, todo era gris, mi nana se acercó y dijo con tristeza: "Se ha ido." Sin poder evitarlo, me desvanecí.

martes, agosto 10, 2010


Algunos ángeles estamos destinados a caer.

sábado, julio 17, 2010

Dark Chest of Wonders


Con murmullos sin sentido la habitación del ala Oeste la llamaba. Sentía curiosidad. ¿Qué maravillas estarían guardadas en el cuarto? ¿Qué habría allí dentro? La princesa recorrió silenciosamente los pasillos desiertos del palacio mientras se dirigía al ala recordando las palabras de su padre, ausente: “Por lo que más aprecies, no entres ala habitación con el postal de cristal negro. Hay miles de conocimientos que te impedirán salir y ver la luz del día.” Era sólo una advertencia más. Ella podría conseguir salir, era más fuerte de lo que aparentaba ser.
A cada paso que daba, más decidida estaba.
Llegó al ala Oeste; allí, frente a ella, la gran puerta de cristal negro se erguía ocultando lo que el cofre en su interior tenía. Ella se quedó inmóvil frente a la puerta, con mirada decidida.”No tienes poder sobre mí” murmuró.
Giró el picaporte plateado y entró en la helada habitación. Todo era muy extraño, no había más mobiliario que un cofre de roble tallado en el medio del salón circular iluminado por la débil luz de la Luna que se filtraba por entre los vitrales de las paredes. Sin dudarlo, cruzó la habitación hasta quedar frente al cofre. Apoyó su mano sobre la tapa de madera y lo abrió.
Un grito desgarrador fue lo que rompió el silencio de la noche.

jueves, julio 01, 2010

Oasis


Caminaba desde una hacia la otra punta del claro. La guerra estaba practicamente sobre el reino. ¿Cómo decirle que debía separarse de ella? ¿Cómo reaccionaría? No quería que se quedara triste, y menos herirla mientras él luchaba junto al Rey, su padre. Él claro que quería quedarse a su lado y lo desearía mas cuando supiera la noticia que ella, bien guardada, mantenía.
Se detuvo un instante, el galope lejano del caballo blanco de su amada le avisó que ella se aproximaba con un nuevo gran tesoro.
Al verla, su corazón volvió a latir, ya que ella era lo que le daba sentido a su vida. Observó la gracia que ella tenía, su grandeza. Su vestido gris característico resaltaba su pálida belleza. Llevaba el pelo recogido con la tiara de hojas plateadas. Su sonrisa- pensó él- es la envidia de todo ser celestial.
Y la noticia los convertiría en los seres más felices de su tierra.

~Lágrima